¿Por qué se nos arrugan los dedos en el agua?

No es que la piel absorba agua: es tu sistema nervioso el que dibuja esas arrugas. Y la ciencia cree que sirven para agarrar mejor las cosas mojadas.

Después de un baño largo o de fregar los platos, la yema de los dedos y los pies aparece arrugada, como una pasa. La explicación que todos damos —“la piel absorbió agua y se hinchó”— es intuitiva… y falsa. Lo que ocurre es mucho más interesante: es tu sistema nervioso quien decide arrugarte los dedos.

El mito de la piel esponja

Durante décadas se pensó que las arrugas eran un fenómeno pasivo: la capa externa de la piel absorbería agua, se hincharía y, al tener más superficie que espacio, se plegaría. Suena lógico, pero hay una pista que lo desmonta.

Como recuerda la BBC, las personas con daño en los nervios de los dedos no desarrollan esas arrugas aunque metan la mano en agua. Si fuera un simple efecto de absorción, la piel se arrugaría igual. El hecho de que dependa de los nervios demuestra que es una respuesta activa del cuerpo, no un accidente físico.

Qué pasa realmente bajo la piel

El responsable es el sistema nervioso autónomo, el mismo que controla funciones involuntarias como los latidos del corazón. Cuando las manos pasan un rato sumergidas, este sistema ordena que los vasos sanguíneos de las yemas se contraigan. Al reducirse el volumen por debajo, la piel de la superficie se pliega y aparecen las características arrugas.

En otras palabras: los dedos no se hinchan, se “encogen” por dentro. Por eso el proceso es reversible y desaparece al poco de secarte.

¿Para qué sirve? La teoría del neumático

Si el cuerpo se toma la molestia de hacerlo, probablemente tenga una función. La hipótesis con más respaldo, apoyada por estudios como los del neurocientífico Tom Smulders (Universidad de Newcastle), es que las arrugas mejoran el agarre en superficies mojadas. Los surcos actuarían como los dibujos de un neumático: canalizan el agua hacia fuera y permiten que la yema haga mejor contacto con lo que tocamos.

Algunos experimentos encontraron que, con los dedos arrugados, las personas manipulaban objetos húmedos con más facilidad y rapidez que con los dedos lisos. Tendría todo el sentido evolutivo: agarrar mejor rocas resbaladizas o comida bajo la lluvia era una ventaja para nuestros antepasados.

Un detalle curioso más

Que sea una respuesta nerviosa tiene aplicaciones sorprendentes. Como es un reflejo que depende de nervios sanos, algunos investigadores han propuesto usar la prueba de las arrugas como indicio sencillo del funcionamiento del sistema nervioso autónomo en ciertos pacientes.

Un truco de ingeniería del cuerpo

Así que la próxima vez que salgas de la piscina con dedos de pasa, recuerda que no es que te hayas “empapado”: tu cerebro activó un pequeño ajuste para ayudarte a sujetar mejor. Es uno de esos detalles diminutos que revelan lo refinado que es el cuerpo humano, capaz de rediseñar la textura de tu piel en cuestión de minutos cuando lo necesita.

Fuentes

  1. ¿Por qué se nos arrugan los dedos cuando estamos mucho tiempo en el agua? — ASISA
  2. ¿Por qué se arrugan los dedos con el agua? — CuídatePlus
  3. ¿Por qué se nos arrugan los dedos en el agua? — BBC News Mundo

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