¿Por qué los flamencos son rosados?

Los flamencos no nacen rosados: su color viene de la dieta. Te explicamos los carotenoides, cómo filtran su comida y por qué el rosa importa.

Aquí va un dato que sorprende a casi todos: los flamencos no nacen rosados. Sus crías son grises o blanquecinas, y el característico color rosa aparece poco a poco, con los años. La razón no está en sus genes, sino en su plato.

El secreto está en la comida

El color rosado o rojizo de los flamencos proviene de unos pigmentos llamados carotenoides (el mismo tipo de compuesto que da color a la zanahoria). Según recoge Wikipedia, estos pigmentos llegan a través de su dieta y, una vez digeridos por enzimas, se depositan en las plumas, la piel y el pico. ¿De dónde los sacan? Sobre todo de:

  • Algas microscópicas, especialmente las verdiazules ricas en pigmento.
  • Crustáceos diminutos, como la artemia (camarón de salmuera).
  • Otro plancton que abunda en las lagunas saladas donde viven.

Cuanto más pigmento contiene su alimento, más intenso es el rosa. De hecho, los flamencos que se alimentan directamente de esas algas suelen lucir un color más brillante que los que las obtienen de forma indirecta.

Por qué las crías son grises

Un flamenco recién nacido no tiene aún carotenoides acumulados, así que su plumón es gris. El rosa se va construyendo a medida que crece y come: puede tardar entre dos y tres años en adquirir el plumaje adulto completo. Es, literalmente, un color que se gana comiendo.

Un ejemplo revelador ocurre en los zoológicos: los flamencos en cautiverio, si no reciben algas o crustáceos con pigmento, tienden a empalidecer. Por eso muchos zoos añaden suplementos de carotenoides a su dieta para que conserven el rosa que el público espera ver.

Un pico diseñado para filtrar

¿Cómo consiguen tanta alga y crustáceo? Con un método curioso. El flamenco mete la cabeza en el agua casi al revés y usa su pico curvo, provisto de unas finas láminas llamadas lamelas, como un colador: bombea agua y barro con la lengua y retiene las partículas comestibles mientras expulsa el resto. Es un sistema de filtrado muy parecido, en principio, al de las ballenas.

El rosa también seduce

El color no es solo un efecto secundario de la dieta: también es una señal. Como explica EL PAÍS, un flamenco de rosa intenso está anunciando que se alimenta bien y goza de buena salud, lo que lo hace más atractivo a la hora de emparejarse. Incluso se ha observado que, en época de cortejo, algunos flamencos se “maquillan” extendiendo con el pico secreciones pigmentadas sobre sus plumas para verse más vivos. En su mundo, el rosa es sinónimo de buen partido.

Eres lo que comes (y ellos lo llevan puesto)

Los flamencos son la prueba más vistosa de que la dieta se refleja por fuera. No nacen rosados ni lo son por capricho genético: construyen su color, plumón a plumón, con los pigmentos de las algas y crustáceos de sus lagunas. La próxima vez que veas esa mancha rosa reflejada en el agua, sabrás que estás viendo, en realidad, un menú bien aprovechado.

Fuentes

  1. Phoenicopterus (flamenco) — Wikipedia
  2. ¿Por qué los flamencos son rosas? — EL PAÍS
  3. ¿Por qué los flamencos son rosas? — Univision

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