Pollo al ajillo

El pollo al ajillo es un clásico de la cocina española, un plato sencillo pero lleno de sabor que combina a la perfección el jugosidad del pollo con la…

El pollo al ajillo es un clásico de la cocina española, un plato sencillo pero lleno de sabor que combina a la perfección el jugosidad del pollo con la intensa y aromática presencia de los ajos. Esta receta, rápida y fácil de preparar, te permitirá deleitar a tus invitados o disfrutar de un almuerzo reconfortante en casa.

Ingredientes

Necesitas 1,5 kg de pollo entero limpio y troceado para obtener una porción generosa que servirá hasta cuatro personas. La sal y la pimienta negra molida son los condimentos básicos que le darán el toque perfecto a tu plato. El aceite de oliva es fundamental para dorar el pollo y cocinar los ajos, dando un sabor único al plato. Los 30 dientes del ajo entero y laminado proporcionan la base aromática que caracteriza este plato. Además, una buena cantidad de vino blanco ayudará a reducir y crear la salsa. La harina de trigo es el ingrediente clave para engrosar la salsa y darle un sabor más complejo. El caldo de pollo es fundamental para cocinar al vapor los trozos de pollo, infundiéndolos con su sabor mientras se cocina.

Paso a paso

Para empezar, retira la piel del pollo y salpimenta cada trozo generosamente. Luego, en una olla grande, calienta 3 cucharadas de aceite de oliva y fríe tres ajos enteros hasta que se doren. Retira los ajos fritos para después decorar el plato. Con el mismo aceite, fríe el pollo por lotes hasta que esté dorado en todos sus lados.

Pelamos la cabeza de ajo restante y cortamos los dientes en láminas finas. Añade estos ajos laminados al pollo y cocina todo junto durante unos minutos para que se integren bien. A continuación, vierte el vino blanco sobre la mezcla y deja reducir por completo.

En un tazón pequeño, disuelve una cucharada de harina en un poco de caldo de pollo frío antes de añadirla a la olla con el resto del contenido. Agrega 400 ml de caldo de pollo (o la mitad si prefieres que tu plato sea más seco) y remueve bien para combinar todos los ingredientes. Cubre la olla, baja el fuego y cocina durante unos 20 minutos a fuego medio-bajo hasta que el pollo esté tierno y cocido.

Finalmente, decora con perejil picado y sirve enseguida para disfrutar de un plato recién hecho y lleno de sabor.

Trucos y técnica

  1. Usa ajo fresco: El aroma del ajo es fundamental en esta receta, así que asegúrate de usar ajos frescos.
  2. Freír el pollo antes de cocinarlo al vapor: Esta técnica te permitirá obtener un sabor más complejo y una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro.
  3. Reducción del vino blanco: El proceso de reducir el vino es importante para intensificar su sabor y crear una base para la salsa.

Errores comunes a evitar

  1. No freír los trozos de pollo antes de cocinarlos al vapor: Si no se doran, el pollo quedará blando y sin textura.
  2. Añadir demasiada harina o caldo: La cantidad precisa es crucial para obtener una salsa perfecta.
  3. No dejar reducir el vino: Este paso es fundamental para intensificar su sabor y crear una base para la salsa.

Cómo saber que salió bien

El pollo al ajillo estará listo cuando los trozos de pollo estén tiernos y cocidos, con un color dorado atractivo. La salsa debe estar espesa pero no pastosa, con un aroma intenso a ajo y vino blanco reducido.

Disfruta de este clásico de la cocina española que combina sabor y facilidad en una sola receta. Fuente: bonviveur.com

Fuentes

  1. bonviveur.com

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