¿Por qué nos da hipo?
Un espasmo del diafragma y una válvula que se cierra de golpe: qué causa el hipo, por qué aparece de repente y qué trucos tienen algo de ciencia detrás.
Aparece de la nada: ese “hip” involuntario y repetido que no puedes controlar y que, a veces, no para. El hipo es tan común que casi no le prestamos atención, pero detrás de él hay un pequeño fallo de coordinación entre un músculo y una válvula de tu garganta. Te explicamos qué ocurre y qué trucos tienen sentido.
Qué es realmente el hipo
El protagonista es el diafragma, el gran músculo con forma de cúpula que separa el pecho del abdomen y que usamos para respirar. El hipo es una contracción involuntaria y brusca del diafragma. Como explica la Mayo Clinic, tras cada espasmo, las cuerdas vocales se cierran de golpe, y ese cierre repentino de la glotis es lo que produce el característico sonido “hip”.
En otras palabras: el diafragma da un tirón, entra aire de repente y una válvula lo corta en seco. De ahí el ruido.
Por qué aparece
El hipo suele estar provocado por cosas que irritan o estiran el diafragma o los nervios que lo controlan (el nervio frénico y el vago). Las causas más frecuentes, según MedlinePlus, son cotidianas:
- Comer demasiado o demasiado rápido.
- Bebidas gaseosas o alcohol.
- Tragar aire (por ejemplo, al masticar chicle o hablar mientras comes).
- Cambios bruscos de temperatura.
- Emociones fuertes: risa, nervios, estrés o excitación.
En estos casos el hipo es inofensivo y dura solo unos minutos.
Los trucos caseros (y por qué algunos funcionan)
Existen mil remedios populares, y aunque ninguno es infalible, muchos comparten una lógica común: aumentar el dióxido de carbono en sangre o estimular el nervio vago para “reiniciar” el ritmo del diafragma. Los más razonables son:
- Contener la respiración unos segundos.
- Respirar dentro de una bolsa de papel (nunca de plástico).
- Beber agua a sorbos pequeños o en una postura incómoda.
- Tragar una cucharadita de azúcar.
- Provocar una distracción o un pequeño susto.
No hay garantía, pero al menos tienen una explicación fisiológica detrás.
Cuándo el hipo deja de ser normal
El hipo ocasional no preocupa a nadie. Sin embargo, conviene consultar a un médico si el hipo:
- Dura más de 48 horas (hipo persistente).
- Se repite con mucha frecuencia.
- Interfiere con el sueño, la comida o la respiración.
En esos casos raros puede ser señal de otra afección subyacente que conviene revisar.
Un pequeño cortocircuito del cuerpo
El hipo es, en el fondo, un breve desajuste en la coordinación entre el diafragma y la respiración: un “cortocircuito” pasajero y casi siempre inofensivo. Saber qué lo provoca ayuda a evitarlo —comer con calma, sin excesos de gas ni aire— y a tomarse con humor esos “hip” que llegan sin avisar. Y si prueban el truco de la bolsa de papel, ya saben por qué podría funcionar.