¿Qué es el índice de masa corporal (IMC)?
Cómo se calcula el IMC, qué significan sus rangos y por qué esta fórmula tan usada tiene límites importantes que conviene conocer.
Cuando vas al médico o usas una app de salud, es probable que aparezca un número: tu IMC. Es una de las cifras más usadas del mundo para hablar de peso, pero muchos no saben qué significa exactamente ni, sobre todo, cuáles son sus límites. Vamos a aclararlo.
Qué es y cómo se calcula
El índice de masa corporal (IMC) es una fórmula sencilla que relaciona tu peso con tu altura para estimar si tu peso es adecuado. Se calcula así:
IMC = peso (kg) ÷ altura² (m)
Por ejemplo, una persona de 70 kg y 1,75 m de altura: 70 ÷ (1,75 × 1,75) = 70 ÷ 3,06 ≈ 22,9.
Como explica la Clínica Universidad de Navarra, su gran ventaja es que es fácil, barato y no invasivo: solo necesitas una balanza y una cinta métrica.
Qué significan los rangos
Una vez calculado, el número se compara con unos rangos estándar definidos por la Organización Mundial de la Salud:
- Menos de 18,5: bajo peso.
- 18,5 a 24,9: peso normal o saludable.
- 25 a 29,9: sobrepeso.
- 30 o más: obesidad.
Estos valores dan una orientación rápida sobre posibles riesgos para la salud asociados al peso.
Para qué sirve (y para qué no)
El IMC es una herramienta de cribado poblacional: sirve para detectar rápidamente, en grupos grandes de personas, tendencias de bajo peso, sobrepeso u obesidad. Es útil como primer indicador y para seguir la evolución de una persona en el tiempo.
Lo que el IMC no es: un diagnóstico. Como recuerda el CDC, no mide directamente la grasa corporal ni la salud de una persona.
Sus límites importantes
Aquí está la parte que muchos ignoran. El IMC tiene puntos ciegos porque no distingue de qué está hecho tu peso:
- No diferencia músculo de grasa: un deportista muy musculoso puede tener IMC “alto” sin exceso de grasa.
- No indica dónde está la grasa: la grasa abdominal es más riesgosa que la de otras zonas, y el IMC no lo capta.
- Varía según edad, sexo y etnia: un mismo valor no significa lo mismo en todas las personas.
Por eso el IMC debe interpretarse junto a otras medidas (como el perímetro de cintura) y siempre en manos de un profesional.
Un número útil, pero no la última palabra
El IMC es una brújula sencilla, no un GPS de precisión. Sirve para tener una primera idea, pero no define tu salud ni tu forma física. Si te preocupa tu peso, lo más sensato es consultarlo con un médico, que valorará el conjunto de tu cuerpo y tus hábitos. Un número no cuenta toda la historia, pero saber leerlo bien ya es un buen punto de partida.