Qué es el mal de altura y cómo evitarlo

El soroche ataca en la montaña cuando subes demasiado rápido. Síntomas, cómo prevenirlo con aclimatación y cuándo hay que bajar sí o sí.

Cusco, La Paz, el Everest o cualquier ciudad de montaña: subir a gran altura puede regalarte paisajes increíbles… y un dolor de cabeza que arruina el viaje. El mal de altura, o soroche, es muy común y, aunque suele ser leve, conviene saber prevenirlo y reconocer cuándo se vuelve peligroso.

Qué es el mal de altura

El mal de altura aparece cuando el cuerpo no se adapta lo bastante rápido a la menor cantidad de oxígeno que hay en altitudes elevadas. A partir de unos 2.400-2.500 metros, el aire tiene menos oxígeno, y el organismo necesita tiempo para ajustarse. Si subes demasiado rápido, no le das ese tiempo y aparecen los síntomas.

La causa, por tanto, no es “el frío” ni “el esfuerzo”, sino la falta de oxígeno (hipoxia) combinada con una subida demasiado veloz.

Los síntomas

El mal de altura leve (mal agudo de montaña) suele dar, como recoge el Manual Merck:

  • Dolor de cabeza (el síntoma más típico).
  • Náuseas o falta de apetito.
  • Mareo y fatiga.
  • Dificultad para dormir.
  • Sensación de falta de aire al esforzarte.

Suele aparecer entre 6 y 24 horas después de llegar a la altura y, en casos leves, mejora solo en uno o dos días.

Cómo prevenirlo

La palabra clave es aclimatación: darle tiempo al cuerpo. Las recomendaciones más eficaces son:

  • Sube despacio: si puedes, gana altura de forma gradual y no duermas mucho más alto cada noche.
  • Descansa el primer día al llegar; evita el ejercicio intenso.
  • Hidrátate bien y bebe abundante agua.
  • Evita el alcohol y el tabaco los primeros días.
  • Come ligero y rico en carbohidratos.
  • En los Andes, muchos usan la infusión de hojas de coca como remedio tradicional para aliviar los síntomas.

En algunos casos, el médico puede recetar medicación preventiva (como acetazolamida) para viajes a gran altura.

Cuándo es una emergencia

La mayoría de los casos son leves, pero el mal de altura puede agravarse. Hay que bajar de inmediato y buscar ayuda médica si aparecen señales graves:

  • Dolor de cabeza intenso que no cede.
  • Confusión, dificultad para caminar o pérdida de coordinación.
  • Falta de aire en reposo.
  • Tos con espuma o labios/uñas azulados.

Estas pueden ser señales de edema (acumulación de líquido en pulmones o cerebro), que es una urgencia. La regla de oro: si empeoras, desciende.

Disfrutar las alturas con cabeza

El mal de altura no debe darte miedo, pero sí respeto. Con una subida gradual, buena hidratación y algo de paciencia el primer día, la mayoría de los viajeros lo evitan o lo pasan sin problemas. Escucha a tu cuerpo, no fuerces la marcha y recuerda la regla más importante de la montaña: ante la duda, bajar siempre es la decisión correcta.

Fuentes

  1. Mal de altura — Manual Merck (versión para el público)
  2. Las mejores formas de prevenir el mal de altura — Banner Health
  3. Altitude illness — CDC Yellow Book (Travelers' Health)

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